frontera y límite

2003

Delimitación de espacios,

filtración, irregularidad y soporte,

estructura y movilidad,

expansión y contención,

composición, desplazamiento y recomposición,

separación y compartimentación.

Son algunos de los puntos a partir de los cuales se desarrolla este proyecto, concretado formalmente en 36 obras.


TIPO 1

Acrílico y tiza sobre tela

120x120 cm

Planisferio 1

Proyección de vídeo

Planisferio 2

Acrílico, tiza y carboncillo sobre tela

185x150 cm

TIPO 2

Acrílico sobre tela

120x240 cm

Tinta china sobre lino

50x50 cm

TIPO 3

Acrílico sobre tela

220x220 cm

TIPO 4

Barniz y acrílico sobre madera

100x100 cm

THE PLAY

Instalación-juego, a modo de rayuela, en la que al pisar cada uno de los cuadrados marcados en el suelo, se proyecta una imagen.

Se propone el recorrido por las distintas etapas (y sus diversos modelos de organización político-territorial) de una supuesta ‘deriva continental’.

A    start

B    ESTADOS GLOBALIZADOS

C    ISLAS-ESTADOS DESLIGADAS

D    game over!

E    ASOCIACIÓN DE ESTADOS RACIALES

F    ESTADOS-ISLAS CONFEDERADOS

G    ESTADOS XENÓFOBOS CONFRONTADOS

H    FEDERACIÓN DE CONTINENTES

I    UNIDAD INTERNACIONAL


(Conversación con José Vallejo. “Postlogos, Reflexiones sobre la apreciación del arte en la actualidad”, 2012.)

JOSÉ VALLEJO

Hay algo que me gusta al analizar tu quehacer, y que me llama la atención. Como observamos antes, inmerso en un constante proceso de codificación y descodificación de la realidad -en este caso de un espacio físico que podríamos denominar geográfico-, pero siempre desde una metodología artística, buscando un lenguaje diferente a la hora de representar el mundo que nos rodea. El conjunto se organiza en series que tú denominas “tipos”. Me gustaría que ahondáramos un poco en esa cuestión metodológica, en el sentido en que utilizas el pincel y las técnicas pictóricas para una fórmula de representación, en principio, ajena a tales técnicas.

JAIME GARCÍA

Eso que has comentado, el acercamiento a la realidad a través del arte, me gusta llamarlo pensamiento artístico, considerado como algo autónomo y diferenciado al acceso del conocimiento de la realidad desde otras vías bien definidas como la ciencia, la filosofía, la religión e incluso la magia. Un acceso a ciertos fenómenos, exclusivamente, a través del medio artístico, a través de un objeto artístico y mediante nuestra capacidad sensitiva: eso es, para mí, la clave en mi relación con el arte, además de un claro disfrute personal.

Estas creaciones se plantean como un proyecto definido con el que deseaba emprender una tarea concreta, utilizando medios casi exclusivamente tradicionales del arte, en concreto la pintura de caballete. Son cuadros realizados en vertical, en contraposición a la mayoría de mis pinturas, con el objeto de plasmar un interés por la cartografía como representación plástica. Al mismo tiempo, desarrollando aspectos como la delimitación de espacios; la filtración, la irregularidad y el soporte; la estructura y la movilidad; la expansión y la contención; la composición, el desplazamiento y la recomposición; la separación y la compartimentación...

J.V.

De hecho, lo que tú denominas “tipos” marca esa idea de codificación, una forma de interpretación de esas realidades. Me gustaría analizar esos “tipos”. En el “tipo I”, sobre la superficie preparada aparecen dos elementos: uno, un elemento lineal y, otro, la masa de color. Entre los dos se produce una pugna. Unas veces se contiene el color en las líneas y otras las sobrepasa. Produce la sensación de una superficie que, previamente, ha sido calculada y que, luego, es ocupada. En ocasiones se desborda, en otras se contiene, lo que recuerda alguna de las preocupaciones de la geografía, el urbanismo y de la ocupación de los espacios. ¿Qué vinculaciones tuviste en cuenta?

J.G.

Como bien comentas, se planteó el desarrollo de distintas situaciones en las que un hecho deja una impronta que después es simplificada y sistematizada, en este caso manchas que podrían tener un carácter relativamente geométrico u orgánico, y la delimitación de las mismas. Eso es lo que sucede en toda cartografía, la delimitación de situaciones con una definición variable. Es decir, la relación entre dos realidades que unas veces tienden a confluir y otras se vinculan por contraste.

J.V.

El siguiente tipo me parece el más fértil, el que ha dado lugar a mayor número de piezas, y en él se atiende a una concreción espacial de delimitación fronteriza mediante diversos colores. En algunos casos, los límites continentales son fácilmente identificables. Pero en otros no, en otros aparece como una ventana que se abre en un espacio interno, concretado como un fotograma. ¿Cómo funciona el color en la construcción de la composición? ¿Existe alguna relación temporal y de movilidad entre esos límites, o hay un intento de evocación metafórica sobre el tiempo y la movilidad de esos ámbitos fronterizos?

J.G.

En realidad, la intención tiende a lo diagramático. Se pretende representar algo concreto, la delimitación de varias zonas de la tierra a lo largo de la historia con la idea de elaborar un conjunto de diagramas que registren ciertas constantes y novedades. La simplificación de una realidad compleja, detallada y documentada, a un gráfico abstracto.

J.V.

Lo que se produce, en el fondo, aunque no exista una intención ad later, es un fenómeno metafórico. El espectador, sin pretenderlo, elabora una reinterpretación de las pequeñas oscilaciones o variaciones que aparecen debido a su propia cultura. Esa relación sugiere un juego poético.

J.G.

Sí, es algo que me interesa mucho de todas mis obras, ese tipo de interpretaciones, en las que implícitamente hay una relación metafórica o irónica. Cualquiera que se enfrente a un objeto artístico lo hace con un criterio propio, una formación, una edad y una tradición y, por lo tanto, una interpretación personal que puede tener nexos en común con otras, pero única como los ojos que la miran.

J.V.

Dentro de este “tipo” hay una sub-serie realizada en tinta china sobre lino, en la que el trazo queda alterado por alguna de sus partes, como si el azar físico de la superficie provocara la creación de una nueva realidad física. ¿Es eso lo que buscabas?

J.G.

En efecto, es consustancial con la relación entre el soporte y lo representado. Lo representado no es solo lo que es, sino también dónde es. La imprimación de las telas de los otros cuadros está tratada para lograr un trazo nítido, bien definido; en esta ocasión quería lo opuesto, un soporte sin imprimación en el que sucede otra cosa; una realidad permeable, una irregularidad enlazada con la filtración, con la capacidad de absorción debida a la humedad. Y ello, siguiendo con el lenguaje metafórico, crea una indefinición e imprevisibilidad como sucede en no pocas actuaciones políticas sobre la sociedad.

J.V.

En el “tipo III” nos encontramos con un grupo de manchas de color que se yuxtaponen, se adosan, se cruzan. Ateniéndonos al discurso geográfico que caracteriza a estas creaciones, pienso en las teorías de ocupación del territorio, en las estructuras de Christaller. ¿Existe tal relación? ¿Es una nueva forma experimental de aprehender el espacio y su crecimiento?

J.G.

Existe una intención de entender y representar cómo se puede ocupar un medio físico. Pueden intervenir muchos factores: quién ocupa, impedimentos para ese crecimiento, si hay muchos aspirantes… varias situaciones ideales. Estos cuadros son pinturas de gran formato y en ellas se plantea la expansión de la mancha de color a través de un proceso temporal por superposición de capas que define ese crecimiento.

J.V.

En el “tipo IV” se observa una alteración de lo que hemos visto hasta ahora. Si bien en los “tipos” anteriores la superficie era estática, aquí la impresión es totalmente diferente. Al acometer la acción, la sección bajo un eje de coordenadas, se interviene en el corte de la superficie y lo que aparece como estático son las manchas de color. Volvemos otra vez a esa cuestión metafórica, pero incidiendo en la experimentación formal de esta metodología de trabajo donde se han alterado los procesos de crecimiento, de expansión… aquí quedan ahora delimitados y sometidos a que la superficie sea la que establezca, de una forma azarosa o premeditada, la relevancia de esas manchas que previamente ocupan la superficie.

J.G.

Aquí tenemos de nuevo esa relación entre azar y planificación, entre lo orgánico y lo sistemático. Las obras se plantean como expansión del fluido y cómo, por la toma de decisiones claras de sección, el espacio se divide arbitrariamente. Es decir, se crean realidades nuevas en el mundo cartesiano ortogonal y rígido, sometidas a una sola ley, la ley de la cuchilla…

J.V.

…lo que comporta un aspecto metafórico de las decisiones de tipo político que a lo largo de la historia se han producido, estableciendo territorios definidos de forma orgánica, e intervenidos mediante una tajante división del espacio.

J.G.

Esas realidades, incluso para el mero observador de cartografía, son claras: cómo en grandes áreas del planeta ese criterio ha imperado. Se trata de decisiones adoptadas bajo una corriente ideológica de civilización, que refleja la estructura abstracta de división del planeta. Y ello como un referente ilustrado y científico inscrito en un marco filosófico que ha armado la civilización occidental y su trascendencia en el mundo.

J.V.

Como broche de esta producción generaste un video y un juego similar a una rayuela. ¿Qué nos puedes comentar al respecto?

J.G.

En este caso existe un interés relevante, como se observa en otros proyectos, por el espacio expositivo. Antes que a la instalación tiende a la acción. Es un ejercicio elemental, casi un juego, una pequeña broma, la recreación de una rayuela, donde se definen estados de composición de los continentes y que reflejan las tensiones creadas por la organización político-administrativa del mundo: unidades pequeñas o grandes, confederaciones, naciones-estados bien definidos, asociaciones y federaciones… si más nacionalismo, si más idiomas, si idiomas universales… Una secuencia de alternativas defendidas contradictoriamente por todas las ideologías. Esto me recuerda la aspiración europea a crear un gran continente político-económico, que plantea un modelo novedoso donde se intenta mantener un equilibrio entre diferentes herencias culturales, y una unión que llegue a lo político. Algo entre lo diverso y lo general que contemplamos hacer aguas. “The Play” hace referencia a esto desde una mirada irónica a la incertidumbre en el futuro, aunque al final, para bien o para mal, todo acaba encajando.

En cuanto a “Planisferio”, se trata de dos obras que hacen referencia, de modo más preciso, a la representación de la Tierra, al mapamundi, desde una perspectiva geográfica y otra sensorial, mediante la movilidad, la agitación y el cambio por definición. Un visual y un cuadro donde se desglosa el marco físico y el político. ¡Interesante diferenciación escolar entre lo físico y lo político, cuando es imposible entender una cosa sin la otra!

FyL, tipo II, en la exposición “Cierto horizonte”, 2019